viernes, 9 de octubre de 2009

Arte Bizantino

El arte bizantino constituye uno de los episodios más grandiosos del arte universal. Se fundamenta en el arte griego y paleocristiano, con grandes influencias orientales (persa y musulmana).

Para los templos, se usa con preferencia la planta centralizada o de cruz griega con grandes cúpulas sobre pechinas. Aunque los materiales constructivos no son especialmente ricos, sí lo es su decoración a base de mosaicos y pinturas murales, donde la representación de la figura humana, solemne y hierática, genera una gran sensación de espiritualidad que heredará posteriormente el arte románico.

El arte bizantino se va a dividir en tres grandes etapas:

  • Arte protobizantino: 527 - 726, año en el que aparece la querella iconoclasta. La época dorada de este arte coincide con la época de Justiniano.
  • La querella iconoclasta se prolongó entre los años 726 - 843 y enfrentó a los iconoclastas contra los iconódulos y fue tan violenta que produjo una crisis artística acentuadísima, especialmente en el arte figurativo.
  • Primera Edad de Oro Bizantina: 913 - 1204, momento en que los cruzados destruyen Constantinopla.
  • Segunda Edad de Oro Bizantina: 1261 - 1453, cuando los turcos toman Constantinopla.

El cesaropapismo va a durar durante todo este periodo y este arte va a ser fundamentalmente áulico, al servicio del poder político, y cuando represente al emperador, hecho muy frecuente, será un arte que aparentemente parece irreal, pero que es el reflejo de esa ostentación majestuosa y solemne que rodeaba a los emperadores y les convertía en símbolos del poder político y religioso.

Arte y Arquitectura Bizantina en el periodo premedieval

Los emperadores, y especialmente Justiniano, utilizaron la arquitectura como un instrumento político para impresionar a los pueblos, tanto del interior como del exterior del Imperio.

Por tanto, es una arquitectura imperial, normalmente costosa, puesto que el emperador podía financiar los gastos necesarios para su programa constructivo.

Fue Justiniano el que buscó a un historiador llamado Procopio para que relatara en un volumen cuáles y cómo eran sus construcciones, llamado "de edificis".

Hasta la llegada de Justiniano al poder, las construcciones religiosas tanto en oriente como en occidente se habían basado en la basílica romana paleocristiana. Sin embargo, la situación cambia totalmente en el siglo VI.

Occidente continúa adepto a la basílica, pero la arquitectura justiniana rompe con esta tradición. El emperador prefiere iglesias de planta central y abovedadas, inspirándose en modelos del Bajo Imperio Romano que se habían desarrollado en torno a salones palaciegos, pabellones de jardín y construcciones funerarias.

Cazpitel de Santa Sofía. Estambul - Bizancio

Con Justiniano, pues, la planta central cupulada con bóvedas de ladrillo se va a convertir en norma para construir los edificios religiosos, independientemente de cuál fuera su función litúrgica. Al parecer, la influencia de la liturgia fue determinante para esta elección. La liturgia que se había desarrollado en las costas del Egeo (Acheiropoietos) requería la nave central como lugar exclusivo para el coro. Un edificio de planta central en cambio no requiere este tipo de separación. La zona central está ocupada con el coro y el deambulatorio por los fieles. De este modo se facilita enormemente el desarrollo de esta liturgia oriental que se manifiesta distinta a la que se realizaba en Roma y en parte del occidente europeo.

Iglesia de los Santos Sergio y Baco (Constantinopla)
Es una iglesia que mandó construir Justiniano cuando todavía era príncipe heredero. Estaba junto al palacio que habitaba por lo que se trata de una capilla palatina al mismo tiempo que un martirium pues guardaba las reliquias reales.

Es de planta centralizada, formada por un núcleo central que es un octógono cubierto con una cúpula que se apoya en ocho pilares y que está inscrito en un cuadrado irregular que forma el deambulatorio envolvente. La conexión entre el núcleo y el deambulatorio se hace a través de exedras alternadas con tramos rectos configurados por columnas que sustentan el piso superior o tribuna situado sobre el deambulatorio, aunque el gran apoyo son los ocho pilares.

Nos encontramos con un presbiterio orientado al este, bastante profundo y que consta de un tramo recto que comunica con el deambulatorio y que está cubierto con bóveda de cañón y una exedra. Todo el deambulatorio se cubre con bóveda de cañón.

Al oeste hay un nártex bastante pequeño pero al ser una capilla palatina seguramente no se necesitara. Encima del piso de tribuna hay un tambor horadado que sostiene una cúpula formada por 16 plementos alternos curvos y rectos (los tramos curvos coinciden con el arranque de los pilares y los tramos rectos con la clave de los arcos que sustentan estos).

Al exterior manifiesta una estética horizontal; se trata de un edificio muy macizo y achaparrado, con predominio visual de la cúpula.

Santa Sofía de Constantinopla
Santa Sofía se construyó entre los años 532 y 537, inmediatamente después de la destrucción de la primitiva basílica constantiniana debido a un incendio que brotó durante la llamada Insurrección de Nika, en el mismo año 532.

Santa Sofía es una iglesia palatina construida junto al palacio imperial y como el emperador quería realizar una construcción eminentemente grandiosa con el fin de manifestar así su poder, mandó llamar a dos ingenieros especializados en construcciones militares porque se consideraba que así podría ejecutarse una obra con más innovaciones técnicas que si la dirigiese un arquitecto. Estos ingenieros fueron Isidoro de Mileto y Antemio de Tralles.

Trabajaron en este edificio más de diez mil obreros y sabemos, especialmente por Procopio, que prácticamente todas las provincias del Imperio enviaron sus materiales más preciados para la decoración de esta iglesia. El elemento más grandioso es su gran cúpula, pero se hundió en torno al 550 y tuvo que ser reconstruida entre los años 558 y 562 por Isidoro el Joven, sobrino de Isidoro de Mileto.

Santa Sofía. Joya del arte bizantino

Como característica fundamental, se trata de un edificio en el que se compatibilizan a la perfección la tendencia basilical con su sentido dinámico y ritmo longitudinal y la tendencia centralizada con la cúpula como elemento principal. La primera cúpula iba cubierta con un mosaico de oro. La definitiva, al parecer, llevaba como decoración una enorme cruz. Parece evidente que la iglesia de Santa Sofía no presentaba mosaicos figurativos.

Las principales características estéticas de la basílica son:

  • Materiales ricos y exóticos que buscan el destello de las piedras y de las teselas de los mosaicos con el fin de diluir la estructura arquitectónica y de crear un ambiente trascendente que fuese manifestación de Dios y de su lugarteniente en la tierra, Justiniano.
  • Perfección técnica de la obra, irrepetible en la arquitectura del mundo Mediterráneo.

El exterior es similar a la de los otros edificios de estilo bizantino: achaparrado, muy voluminoso, donde destaca la cúpula pero no de manera estilizada, sino muy baja y con un tambor poco desarrollado. Los minaretes son producto de la invasión turca.

El interior es, sin embargo, soberbio. Se accede desde un atrio y tiene dos exonártex. La planta es cuadrangular (70 x 77 metros aproximadamente), en la que hay dos ejes perfectamente diferenciados: este-oeste y norte-sur. En el eje este-oeste es donde nos encontramos con el planteamiento característico de una planta centralizada, pues está presidido sobre una enorme cúpula que está levantada sobre pechinas y se soporta sobre cuatro grandes pilares. Esta cúpula mide 32 metros de diámetro y está formada por 40 plementos curvos en cada uno de los cuales hay una ventana que ilumina directamente la nave y que en determinados momentos del año y del día provoca el efecto "cúpula colgante".

Santa Sofía. Estambul - Bizancio

Pese a la centralización, los ingenieros fueron capaces de desarrollar una serie de elementos que hacen que impere el eje este-oeste hacia el ábside. Para ello, lanzan de pilar a pilar unos muros que cubren totalmente las naves laterales y que forman arcos sujetos por pilares. Además, debido al gran tamaño de la cúpula, tuvieron que transmitir los empujes a unas semicúpulas que a su vez los transmiten a unos cuartos de cúpulas que hay en los extremos y que tienen forma de nicho.

Todo ello termina en un presbiterio formado por un tramo cubierto por bóveda de cañón y una exedra semicircular cubierta por una bóveda de horno que al exterior se muestra poligonal. Al otro extremo hay un tramo cubierto por una bóveda de cañón que da al nártex. Las naves laterales están cubiertas por bóvedas de arista que alternan con tramos cubiertos por bóveda de cañón, que coinciden con los contrafuertes. En el piso de tribuna la cubrición se hizo a base de pequeñas cupulitas. Hay una gran diferencia de altura entre las naves laterales y la central.

La iglesia primitiva era prácticamente igual a la actual, por lo que se supone que lo que hizo Isidoro el Joven cuando la cúpula primitiva se hundió fue agrandar los pilares para que no volviera a ocurrir.

Probablemente en el siglo VII u VIII se tuvieron que añadir unos enormes contrafuertes. La decoración del interior se debe a reformas turcas, la decoración vegetal destaca de manera especial.

Iglesia de Santa Irene de Constantinopla
Fue reconstruida en torno al 740 tras un terremoto. Sin embargo, es un edificio del periodo Justiniano que se estaba construyendo en el 532.

Su tipología es basílica con cúpula, es decir, es una estructura que pretende imitar a Santa Sofía pero que se queda exclusivamente en un ensayo secundario de basílica presidida por una cúpula central, mientras que en Santa Sofía se consigue una conjunción perfecta entre planta centralizada y basilical.

Presenta como gran novedad, respecto a la primitiva justiniana, tribunas en las naves laterales, pero todo parece indicar que la estructura del piso de abajo no varía sustancialmente.

Tiene un pequeño nártex y la nave central presenta tres tramos, el central con la gran cúpula y tramos extremos con bóveda de cañón que contrarresta el peso de la cúpula. Las naves laterales se cubren con bóveda de cañón. En el prebisterio, la exedra presenta un perfil semicircular, mientras que el exterior presenta un perfil poligonal, igual que el tipo Egeo.

Iglesia de San Vital de Rávena
Rávena se convierte en el prototipo de ciudad para conocer el arte de Justiniano porque la herejía iconoclasta se llevará muchas obras de iglesias de Constantinopla, mientras que las de Rávena permanecerán intactas.

La iglesia de San Vital de Rávena se convertirá en la iglesia oficial del exarcado bizantino y es, por tanto, la Iglesia Imperial del territorio del Imperio Romano Occidental. Se termina entre los años 546 - 548. Está hecha de ladrillo. Es una iglesia palatina, por lo que tiene planta centralizada; también es centralizada porque es una iglesia martirium. Es semejante, por tanto, a la de los Santos Sergio y Baco.

Está formada por dos octógonos, uno inscrito dentro de otro. El octógono central con pilares se extiende hasta el deambulatorio mediante siete nichos formados por columnas. Tiene un gran presbiterio en el octógono interior, formado por dos partes: tramo recto que ocupa la anchura del deambulatorio y remate en exedra. Está encuadrado en dos pequeñas capillas y dos más grandes formadas por un tramo circular y tramo rectangular.

La iglesia presenta un atrio y un nártex, que está unido al deambulatorio a través de un ángulo del octógono y crea unos torreones y unos espacios triangulares con el fin de unir el nártex con el deambulatorio. Hacen que el acceso sea especialmente original. La decoración se hace en mármoles, en mosaicos se desarrolla el ábside (tramo recto y exedra) exclusivamente.

En sus inicios, la cubierta del deambulatorio era de madera pero en la Edad Media se cubrió con bóveda. La cúpula está sobre un gran tambor con ventanas, sobre la parte central de la planta sobreelevada. En torno a ella, está el deambulatorio que presenta dos pisos, uno bajo y la tribuna.

Frente a una estética horizontal característica de Oriente, se tiende a estética vertical, al contrario que los orientales, permite ver cómo podría ser el interior de la iglesia.

El programa iconográfico de San Vital es de una belleza inimaginable.

Mosaico en San VitalDesde el punto de vista histórico se inicia el programa con la historia de Abraham, ya que fue el primer personaje del Antiguo Testamento con la promesa de su alianza con el pueblo de Israel.

Continúa con Moisés, el receptor de la Antigua Ley. Luego Jeremías planteando que sus profecías son los eslabones entre la Antigua Ley y la Nueva Ley de Cristo y culmina este proceso histórico con la figura del Cordero, símbolo de la Redención, cuya universalidad queda patente en la Epifanía que se observaba en el manto de Teodora.

Cristo y los evangelistas que aparecen en el arco triunfal, representan a la Iglesia que transmitirá la Nueva Alianza y la Salvación a la Humanidad. A lo largo de este proceso histórico la piedad de los hombres se manifiesta de un modo reiterado: Abraham ofrece a Dios a Isaac; Abel y Melquisedec haciendo sus correspondientes ofrendas; Justiniano y Teodora también haciendo presentes y, por último, al propio obispo Eclesio ofreciendo la iglesia.

Cristo, al igual que su padre, premia al hombre piadoso, representado aquí en la coronación de San Vital.

San Apolinar in Classe
En Rávena también, por mandato de Justiniano, se construyó esta basílica, aunque era una mera imitación de San Apolinar Nuovo: la torre está exenta y es de planta circular. Tiene un exonártex y tres naves.

San Apolinar

Sólo los mosaicos de los intersticios y de la bóveda de horno son del S.VI. La bóveda está presidida por un enorme clipio, que inserta una cruz gamada sobre un fondo azul con estrellas, la bóveda celestial. Arriba está la mano de Dios y a ambos lados hay dos figuras (Elías y Moisés). Es el tema de la transfiguración, el momento en el que Cristo se va al monte con tres de sus apóstoles: Pedro, Juan y Santiago, y se les manifiesta a partir de luces y resplandores como el propio Dios junto a dos personajes: el profeta Elías y Moisés.

Cristo está repetido en la cruz. Debajo hay tres ovejas que son los apóstoles, la que está sola es Pedro ya que tiene más importancia. Abajo está San Apolinar en un paisaje totalmente conceptual y rodeado de 12 ovejas, quizá el conjunto de los bienaventurados o quizá los apóstoles. San Apolinar está en actitud orante. La cruz, aparte de gemas, presenta el rostro de Cristo, lo que supone la primera vez que aparece una referencia figurativa de Cristo.

San Apolino Nuovo. Mosaicos

Aquí se produce un alineamiento de prototipos humanos del hombre cristiano (hombre - esquema).

Los pliegues muy rígidos y hieráticos que ocultan la figura. Tienen caras sin rasgos verídicos, modelo ideal del rostro que expresa espiritualidad: ojos muy abiertos y muy grandes. San Martino es el único que se diferencia un poco más.

Las santas son incluso más estereotipadas y menos volumétricas. En ambos cortejos el paisaje es totalmente estereotipado y hay telón cromático.

Arquitectura y Arte Bizantino Medieval

Tras la querella iconoclasta se dan tres periodos según la dinastía gobernante en Bizancio:

  • Período Macedonio: 867-1057.
  • Período Comneno: 1081-1204.
  • Imperio latino de Constantinopla: cuando llegaron los cruzados de occidente.
  • Período Paleólogo: contemporáneo al gótico.

Respecto a la arquitectura, predominan dos tipos iglesia: la de cruz inscrita y la de octógono cruciforme. En ambas se da la planta cuadrangular o rectangular, una cruz inscrita y una cúpula central coronando el edificio. Esto se debe fundamentalmente a que pretenden que el templo sea un compendio del cosmos creado por Dios, por eso se denominaniglesias microcosmos. La cúpula simboliza el cielo, el cuadrado representa la tierra y la cruz es la forma geométrica que sirve de interrelación entre el cielo y la tierra.

Desde el punto de vista de las artes figurativas, hay que decir que llenan en su totalidad los muros de las iglesias y constituyen una manifestación teológica que pretende ser el compendio de la fe cristiana. Buscan, por tanto, representaciones trascendentes y rechazan todo aquello que suponga materia. Se trata de que todos los aspectos estilísticos y estéticos de estas artes aproximen al hombre a lo divino. En consecuencia, buscan la anulación espacial mediante:

  • Fondos de oro como telón de fondo y si no se usa el oro, telones cromáticos.
  • Representación de paisajes y arquitecturas totalmente conceptuales.
  • Los suelos no tienen relación real con los objetos o figuras que se depositan en ellos.
  • Se usan perspectivas conceptuales: las jerárquicas y las diversas fundamentalmente.
  • Se buscan los arquetipos intemporales, las figuras-esquema, que anulen el concepto de tiempo. Esto lo logran mediante:
    • Se suprimen los moderados, que dan sensación de plasticidad y relieve. Por el contrario, predomina la línea.
    • Tendencia a figuras muy estilizadas, ya que la estilización contribuye a manifestar espiritualidad.
    • Impasibilidad e inmovilidad.
    • Las figuras siempre se proyectan en dos dimensiones, anulan conscientemente la tercera dimensión.

Generalmente todos los programas iconográficos, del mismo modo que los recursos estilísticos, se repiten constantemente en todas las iglesias. Esto se debe a la elaboración posiblemente en la segunda mitad del siglo IX de un tratado llamado "Hermeneia" en donde se dicta cómo se deben realizar las escenas y que escenas deben colocarse en cada lugar del templo. De este modo, surgió un proyecto decorativo que va a ser común para todas las iglesias.

La Hermeneia no se conserva, pero la conocemos muy bien porque en el siglo XIX se encontró un manuscrito que recogía la Hermeneia en un monasterio del monte Athos, en Grecia. En función de la Hermeneia las escenas y las figuras disponen de la misma manera:

  • El nivel inferior (en los muros): deben aparecer exclusivamente patriarcas del Antiguo Testamento, profetas, apóstoles, mártires y obispos.
  • En el nivel medio (trompas, pechinas, tímpanos...): deben aparecer historias de la vida de Cristo que recojan sus momentos más trascendentales.
  • En el nivel superior (cúpulas y bóvedas de horno en los ábsides): debe aparecer Cristo en majestad, la Vírgen y los ángeles.

Monasterio de Hossius Lucas
Este monasterio es ejemplo de los dos tipos de plantas que se dieron en Bizancio. La más pequeña es de cruz inscrita y está dedicada la Vírgen Teotocos; la de San Lucas es la iglesia de octógono cruciforme.

La iglesia de la Vírgen
Es una iglesia de planta con una cruz inscrita en un cuadrado (prescindiendo de la cabecera y del nártex). En el tramo central aparece una cúpula pequeña y esbelta soportada por pechinas y por cuatro soportes, en este caso y generalmente columnas, aunque también pueden ser pilares, que producen un gran efecto de ligereza. La cúpula además es contrarrestada por las bóvedas de cañón que cubren los brazos de la cruz. Los tramos de esquina se suelen cubrir con bóvedas de aristas, como sucede aquí, o con pequeñas cupulillas que junto a la cúpula principal configuran un modelo de iglesia de cinco cúpulas característica del templo bizantino.

Al éste hay una triple cabecera formada por tres ábsides, el central más amplio. Su estructura es igual y comprende un tramo recto cubierto con bóveda de cañón y un tramo absidial cubierto con bóveda de horno. El perfil de estos ábsides al exterior es poligonal. A los pies aparece un nártex doble, de seis tramos, cubiertos con bóveda de cañón y articulados en torno a dos soportes centrales, aquí columnas.

Iglesia de San Lucas
San Lucas es la iglesia de planta rectangular presidida en el centro por una gran cúpula que se trasdosa al cuadrado en el que se inserta mediante trompas. Debido a su gran tamaño, necesita un mayor número de soportes. Así, está soportada por ocho grandes pilares, por esto se llama octógono. También se llama cruciforme porque en los ejes ortogonales de la planta aparecen cuatro tramos más grandes que los restantes tramos de la iglesia cubiertos con bóvedas de cañón o de aristas más elevados del resto de los tramos y que sirven de contrarresto del peso de la cúpula. El tramo oriental es el tramo recto del ábside.

En muchas de estas iglesias puede aparecer una tribuna sobre los tramos laterales. Al oeste hay un nártex cubierto con bóveda de aristas.

Mosaicos: en la bóveda de horno aparece la Vírgen Teotocos y en la cúpula que cubre el tramo recto aparece el Pentecostés. En las trompas, aparece el Nacimiento, la Anunciación, la Adoración de los pastores y de los Reyes Magos.

Esta conjunción de temas es debido al calendario litúrgico bizantino. Además, está ambientada en una gruta. También aparece la Anástasis, el descenso de Cristo a los infiernos, en el tímpano del nártex, una crucifixión con la deesis y Cristo muerto y un sol, que simboliza la naturaleza divina, y una luna, que simboliza la naturaleza humana.

Monasterio de Dafne
Iglesia de cruz inscrita en un octógono de pleno siglo XI. La cúpula es grande y achaparrada. Los mosaicos están peor conservados. En la cúpula central, aparece el Pantocrátor, es un fragmento del Cristo apocalíptico.

El artista está claramente influido por el arte del bajo imperio: Cristo aparece colérico, tal y como era representado Júpiter, y hay un cierto modelado. La mandorla tiene numerosos colores a modo de arco iris. En el nártex aparece la Anástasis. En una trompa aparece el bautismo de Cristo y en el tímpano aparece la escena de María presentada del templo.

Arte Romanico

Este estilo es el resultado de la integración de fórmulas constructivas y estéticas de diversa procedencia: romana, prerrománica, bizantina, germánica y árabe, hasta alcanzar una unidad de criterios y una personalidad considerables.
Pero no se puede considerar este estilo como algo completamente homogéneo en el doble plano espacial y cronológico, puesto que se dan “variedades regionales” y una evolución temporal de maduración y decadencia.
En España, la peculiar situación política y geográfica en los siglos en que se desarrolla, va a imponer una serie de condicionantes especiales, con respecto a otros estados vecinos. La convivencia, a menudo bélica y en otras ocasiones pacífica con el mundo musulmán limita la difusión geográfica de la arquitectura románica a los territorios no sólo conquistados, sino establemente repoblados. Es por esta razón que el románico español sólo se desarrolla en la mitad norte peninsular.
Desde su nacimiento en el siglo X, hasta su lenta y desigual desaparición en el siglo XIII, el estilo, sigue el ciclo vital de cualquier estilo artístico: fase arcaica (primer románico), fase clásica (románico pleno) y por ultimo una fase decadente o barroquizante (tardorrománico).
La “primera etapa” se desarrolla en las décadas finales del siglo X y a lo largo de buena parte del XI. En él juega un papel predominante la arquitectura anicónica. Nace en el norte de Italia y se extiende por el sur de Francia y noreste de España. Por su procedencia y desarrollo se le ha denominado también estilo lombardo.
Es así como durante el siglo XI comienzan a construirse en el norte de Cataluñaun elevado número de templos de estilo lombardo, en Lérida, Gerona yBarcelona. Este primer impulso llega también al reino de Aragón, conservándose buenos ejemplares en la provincia de Huesca. Salvo algún caso aislado de Galicia y Valladolid, el primer románico, frenado por la tradición artística hispánica de lo astur-leonés y lo mozárabe, no tendrá en el resto de nuestra geografía ninguna implantación.
Como características más distintivas se puede citar el empleo de piedra escuadrada pero no pulida, las cabeceras son de semitambor adornadas con arquillos y bandas rítmicamente dispuestas, los templos se cubren con bóvedas pétreas de cañón y horno, las naves son más amplias y elevadas, al menos en comparación con antiguos edificios prerrománicos; se emplean los pilares como sustentación, en lugar de la columna, y no hay figuración escultórica.
Una segunda fase, que constituye la época dorada del estilo por su calidad y belleza, se extiende en la última mitad del siglo XI y la primera del XII, procedente de Francia y transmitido principalmente por las rutas de peregrinación. A esta fase del gran románico se le ha denominado "pleno".
Es el momento en que se levantan los principales monasterios, las grandes catedrales románicas de las rutas de peregrinación y otras importantes iglesias en las ciudades de mayor poder económico e influencia.
Es un estilo de líneas y volúmenes armónicos, ricos en escultura en fachadas, puertas, ventanas, canecillos, etc. La pintura complementa la expresividad de la figuración tallada en la piedra. Los programas iconográficos no se realiz azar, sino en función de un mensaje catequético y simbólico preciso.
Aunque existe algún caso aislado anterior, se puede afirmar que hasta la sexta o séptima década del siglo XI el románico pleno no se asienta en España. Es, por tanto, a partir de los reinados de Sancho Ramírez en Aragón y Alfonso VI enCastilla y León, incluyendo las actuales las actuales provincias de Asturias yCantabria, cuando el nuevo estilo foráneo comienza a desplazar al arte castizo. La tración del nuevo estilo es favorecida por la intensificación de las peregrinaciones de aquellas décadas, la reforma litúrgica y el asentamiento de monasterios de origen francés.
La asimilación de este arte considerado extranjero no se llevará a cabo sin fuertes resistencias como consecuencia del fuerte arraigo de la cultura y tradición hispanovisigoda en los reinos españoles, mantenida y alentada por el combativo reino astur-leonés y por la población mozárabe.
Las principales estaciones delCamino de Santiago ven levantar en un estilo puro y consolidado las primeras iglesias y monasterios. Comenzando por Aragón y Navarra (catedral de Jaca, Loarre y San Juan de la Peña en Huesca o el Monasterio de Leyre en Navarra) el estilo pasa a Castilla a través de la Rioja (Con la soberbia catedral de Santo Domingo de la Calzada) como una arteria de vida y sabiduría. La iglesia monástica de San Martín de Frómista (Palencia) y la basílica de San Isidoro de León son buenos ejemplos. El final del Camino es Santiago y en esta época se colocan las primeras piedras de la catedral compostelana.
Los importantes monasterios ubicados en Burgos van a tener una influencia fundamental en todo el románico castellano, especialmente en Soria. Sobre todo el de Santo Domingo de Silos, cuyo claustro bajo va a irradiar su concepto estético y simbólico por grandes territorios castellanos y aún fuera de Castilla. No en vano, para muchos autores existe un antes y un después de Silos. A pesar de la lejanía con el Camino de Santiago, otras importantes ciudades fronterizas repobladas por Alfonso VI y Don Raimundo de Borgoña como Ávila(San Vicente y San Andrés), Segovia(San Millán) y Sepúlveda (San Salvador) reciben este influjo erigiéndose importantes iglesias. Posteriormente y de forma tardía alcanza tierras de Guadalajara, comoAtienza o Sigüenza.
Con el tiempo, y a medida que las soluciones arquitectónicas se afianzan y mejoran, aparecen volúmenes nuevos y la escultura comienza a barroquizarse. Con el cambio de la mentalidad medieval, el siglo XII, y definitivamente el XIII, trae con sigo un despertar del interés del hombre por la naturaleza y sus estímulos físicos. La figuración trata de acercarse más a la realidad. La estética desplaza al simbolismo. Se llega a lo que se ha venido en denominar tardorrománico.
En Francia, esta fase terminal del estilo dejó ejemplos verdaderamente exuberantes, como la impresionante fachada de Notre Dame la Grande de Poitiers, lo que provocó una corriente completamente antagónica de la mano de la Orden del Císter. Las construcciones de los monasterios de los monjes blancos se despojan de todo ornato e imponen una estética sobria y basada en la línea.
El primer gótico, nacido en el siglo XII, y desarrollado en el XIII, convive con estas formas tardorrománicas, a menudo fundiéndose entre sí en construcciones que se han llamado “de transición”.
Si el gótico con su nuevo concepto de la belleza y simbolismo, se impone rápidamente en las grandes ciudades, incluso sustituyendo templos anteriores, en otras zonas más aisladas, como consecuencia del apego a unas formas tradicionales, se seguirá construyendo en un arte inercial durante varias décadas más.
En España, sumida en las circunstancias políticas especiales de la reconquista, la arquitectura románica tarda en popularizarse. Aunque vastas zonas geográficas son reconquistadas por las armas durante el final del siglos XI y la primera mitad del XII, la repoblación efectiva de muchos de estos territorios, sobre todo las zonas rurales, no se materializa de forma masiva hasta varias décadas más tarde.
Será cuando los repobladores alcancen una suficiente estabilidad en lo organizativo y lo económico, cuando comiencen a construir en todas las aldeas de nueva fundación pequeñas parroquias en el estilo de moda, como sucedió en Guadalajara durante los siglos XIII y XIV. En este momento, y en algunas zonas del territorio castellano y leonés se erigen también iglesias que siguiendo las pautas del románico popular se edifican con técnicas y estética mudéjar con el uso del ladrillo, como en Cuéllar (Segovia) y Arévalo (Ávila), etc..

viernes, 11 de septiembre de 2009

¿Qué es el Arte?

Se denomina arte a la actividad o producto en los que el ser humano expresa ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos; como los plásticos, lingüísticos, sonoros o mixtos. Se considera que con la aparición del homo sapiens el arte tuvo en un principio una función ritual, mágico-religiosa, pero esta función cambió a través del tiempo. La noción de arte es hoy sujeta a profundas polémicas. Esto debido a que el significado de la palabra "arte" varía según la cultura, la época, el movimiento, o el grupo de personas para las cuales el término es productor de sentido.

Arte Paleolítico

El Paleolítico es la etapa más larga en la historia del ser humano. Durante este periodo, nuestros ancestros vivían de la caza y de la recolección de vegetales, se asociaban en tribus y sus herramientas eran de piedra tallada, madera y hueso. Desde los primeros descubrimientos de objetos artísticos paleolíticos, en el siglo XIX, siempre se ha suscitado el enigma de su motivación y su significado, aunque parece haber consenso en que se trata de un arte de función religiosa y que su temática está íntimamente relacionada con el medio natural.

Arte parietal
Denominamos así al arte que aparece en las paredes (arte mural) de las grutas, covachas y abrigos rocosos. El arte parietal lo componen pinturas, relieves o grabados cuyo tema principal son los animales o los signos llamados ideomorfos, pero también la figura humana.

La pintura: Se usaban uno o dos colores que se obtenían con pigmentos minerales u orgánicos, con un aglutinante orgánico; se podían simular realces más claros raspando la roca. Los colores se untaban directamente con los dedos, también se podía escupir la pintura sobre la roca; en ocasiones, se usaron lápices o pinceles rudimentarios. A veces se aprovechaban bultos y hendiduras de la pared para dar la sensación de volumen.

El grabado: Es un dibujo a base de finas incisiones o cortes, sobre el hueso o la roca, hechas con utensilios afilados de sílex llamados buriles. El grabado aparece desde los primeros tiempos del arte, como un equivalente del dibujo, El grabado vuelve a ganar importancia en el Magdaleniense con la mayor variedad de estilos, temas, combinaciones y soportes que jamás se había visto.

El relieve: Es un grabado cuyas incisiones son tan profundas que la figura se convierte en una escultura que sobresale de la roca o del hueso del soporte. El relieve sólo aparece al final del Paleolítico Europeo, es decir, el en Magdaleniense, y, casi siempre, asociados a santuarios exteriores: aquellas cuevas poco profundas iluminadas por luz natural.

Las estatuillas: Son pequeñas esculturas exentas de piedra o de hueso, talladas por todos los lados. Casi siempre son figuritas femeninas llamadas Venus paleolíticas. Las estatuillas son el tipo de arte paleolítico más extendido de Europa, con importantes escuelas, no sólo en el área francesa, sino también en Europa Central y del Este. Las estatuillas femeninas y de animales son muy antiguas, pero en Francia y en España, al parecer, la estatuaria animal es propia de la última fase del Paleolítico Superior. A menudo, las estatuillas aparecen adornando instrumentos de uso práctico, como bastones perforados y propulsores.

Arte Egipcio

El arte egipcio consta de obras monumentales que generalmente tenían carácter simbólico funerario o religioso. Aunque el concepto de Arte es moderno, es perfectamente utilizable en la arquitectura, escultura, pintura y joyería egipcias, siendo muchas de sus realizaciones auténticas obras de arte y no simples trabajos de artesanía. Gracias al seco clima de Egipto y a ser enterradas por la arena del desierto, o por sus propietarios, para gozar de ellas en la "otra vida", nos han llegado en aceptable estado de conservación multitud de auténticas obras de arte.


Arquitectura: La arquitectura del Antiguo Egipto monumental se caracteriza por el empleo de la piedra, en grandes bloques, con sistema constructivo adintelado y sólidas columnas. Debido a la escasez de madera, los dos materiales de construcción predominantemente usados en el antiguo Egipto eran el adobe (ladrillos de barro) y la piedra, fundamentalmente piedra caliza, también piedra arenisca y granito en cantidades enormes.

Las pirámides eran parte de un conjunto funerario, surgiendo como grandes edificaciones monumentales.

Los templos egipcios son la imagen de la casa del dios. En la época predinástica eran simples capillas de techo arqueado, construidas con elementos vegetales. Durante las primeras dinastías pudieron surgir los primeros templos de adobe.


Pintura: Eminentemente simbólica. La técnica pictórica de los egipcios fue un precedente de la pintura al fresco o témpera. Sus colores fueron vivos y variados en cada escena y las más antiguas pinturas que se conocen fueron polícromas, y de colorido uniforme.


Escultura: Las esculturas y bajorrelieves se ceñían a una serie de convencionalismos, cánones o normas que se mantuvieron invariables en casi todos los periodos durante tres mil años. Ley de la Frontalidad, Jerarquía, Hieratismo, Canon de perfil, Ausencia de perspectiva, Uso de colores planos.

Arte Romano



Las primeras manifestaciones del arte romano nacen bajo el influjo del arte etrusco, enseguida contagiado delarte griego, que conocieron en las colonias de la Magna Grecia del sur de Italia, que Roma conquistó en el proceso de unificación territorial de la península, durante los siglos IV y III a. C. La influencia griega se acrecienta cuando, en el siglo II a. C., Roma ocupa Macedonia y Grecia.

Hasta cierto punto puede pensarse que el arte de Roma es una imitación y ampliación del arte griego, y por supuesto del arte etrusco, pero el espíritu que animó a los artistas romanos es totalmente diferente de aquéllos. La Roma conquistadora y urbanista trató de unir al sentido estético griego, el carácter utilitario y funcional que sus obras requerían.



Arquitectura: La arquitectura de la Antigua Roma es probablemente uno de los testimonios más significativos de lacivilización romana. Se caracteriza por lo grandioso de las edificaciones, y su solidez que ha permitido que muchas de ellas perduren hasta nuestros días. La organización del Imperio Romano normalizó las técnicas constructivas de forma que se pueden ver construcciones muy semejantes a miles de kilómetros unas de otras.



Escultura: La escultura en la Antigua Roma, lo mismo que la arquitectura, es original en el espíritu de su finalidad, pero en ella pesan mucho las aportaciones formales etruscas y griegas (helenísticas), siendo de hecho buena parte de la producción escultórica romana copia de originales griegos.

Se conservan muchas esculturas romanas, hechas preferentemente en mármol y en menor medida en bronce u otros materiales (marfil, etcétera), si bien parte de ella está dañada, con partes rotas. Son frecuentes el retrato y el relieve histórico narrativo, en los que los romanos fueron grandes creadores. Hay también muchas esculturas de emperadores romanos.


Relieve: El relieve consistía en esculpir formas tridimensionales poco profundas sobre superficies planas. Se usaban en trabajos arquitectónicos como columnas, arcos y templos.
Retratos: Los retratos esculpidos solían ser bustos de romanos famosos. Los sujetos de estas esculturas incluían varios patricios y especialmente emperadores, múltiples copias de la cuales circulaban por todo el imperio. La retratos esculpidos romanos personificaban las virtudes cívicas y sentaron las bases para los retratos públicos europeos y americanos modernos.



Pintura: Los orígenes de la pintura romana se confunden con los de su escultura y de tal modo se hallan en el arte helenista que aun los ejemplares que de ella se conservan, sobre todo, los mejores, se atribuyen hoy a mano griega si bien la escuela llegara por fin a romanizarse. Los romanos admiraban la pintura griegatanto como la escultura, y animaban a los artistas que trabajaban para ellos a hacer copias de obras griegas especialmente famosas o populares. Los romanos tendían más que los griegos a decorar sus paredes con pinturas murales, y aunque siguen la tradición griega, muestran en sus pinturas un gran colorido y movimiento. Las pinturas, con figuras individuales, grupos o paneles enteros, se reproducían, se adaptaban, estropeaban o embellecían según el talento de los artistas y las exigencias del cliente.